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02 febrero 2015

Reseña: Las obras escogidas de T.S. Spivet.

Título original: The selected works of T.S. Spivet 
Autor: Rief Larsen 
Editorial: Booket 
Año: 2009 
Nº páginas: 380 
Precio: 12.95 

Puntuación: 4.9/5

Sinopsis: T. S. Spivet es un genio de doce años que vive en un rancho en Montana. Su padre es un silencioso cowboy y su madre una científica obsesionada con una mítica especie de escarabajo; su hermano ya no está, y su hermana parece normal, pero sólo lo parece. T. S. intenta entender este caos dibujando mapas e ilustraciones de una exactitud impresionante. Su talento pronto tiene recompensa: una institución científica le concede un prestigioso premio y, armado con una pequeña maleta, cruza el país para recogerlo. Las obras escogidas de T. S. Spivet es una novela sobre los grandes y pequeños misterios de la vida, y sobre cómo un niño con un telescopio y cuatro compases puede resolverlos.

Si nos fijamos solo en el argumento, esta novela sería el equivalente literario de una road movie. El pequeño T. S. se las apaña para recorrer él solo los Estados Unidos, desde un rancho del Medio Oeste hasta la refinada Nueva Inglaterra. Si los viajes largos pueden llegar a ser tediosos en la realidad, podría suponerse que aún lo son más a través de las palabras. No en este caso. La escenografía está tan bien descrita que es imposible no estar allí donde los trenes llevan a T.S. Con él he visto atardeceres, montañas rojizas, planicies desérticas y grandes ciudades. Además, el relato de la travesía se entremezcla con las historias de los antepasados del muchacho. Así, la Norteamérica del siglo XIX se superpone sobre el 2007, tanto en el ámbito científico e histórico como en el sentimental.

Por otro lado, entrar en la mente de T.S. ha sido algo muy enriquecedor para un cerebro dormido como el mío. Adoro a los personajes que saben mucho sobre algo, y cuyo mero contacto supone el aprendizaje de un montón de cosas nuevas. Los márgenes de este libro (esa es otra, la edición es genial) están repletos de mapas y reflexiones de T.S. que ilustran paralelamente la historia principal. Eso sí, para que todo eso cupiera, el tamaño de letra se ha reducido al mínimo, así que no os engañéis con lo de las 380 páginas. A su vez, T.S. aprenderá a ser menos estricto, pues los mejores lugares son los que no aparecen en los mapas. También descubrirá los verdaderos sentimientos de su familia (curiosamente, cuando se aleja de ellos).

En definitiva, estas Obras Escogidas te transportan. Primero, al country life del rancho de Montana que tanto me gusta. Después, a través de un viaje sin precedentes. Por último, a la hipocresía de lo urbano y de los medios de comunicación. Y es que, ¿qué hay mejor que pelar mazorcas de maíz en el porche de madera, mientras Padre baja de la camioneta y Verywell corre a recibirle?

Tenía ganas de gritar ¡Por qué te juntaste con él si no le querías! No deberías tener hijos con alguien a quien no quieres. Respiré hondo. Debían de quererse, ¿verdad? Con su propio y peculiar modo de no hablar de nada, se querían.

Estaba enganchado a creer y a no creer. Tal vez me estaba haciendo adulto.

¿Cuántos tridentes había en esta vida? ¿Por qué siempre agrupamos las cosas de tres en tres?

Creo que sabía que mi profesión era un callejón sin salida, y la ausencia de salida era lo que la hacía tan atractiva. En el fondo de mi corazón, había cierto consuelo sabiendo que estaba condenado al fracaso.

Eras adulto si: 1) Echabas la siesta sin motivo alguno. 2) No te ilusionaba la Navidad. 3) Te preocupaba mucho perder la memoria. 4) Te esforzabas mucho en tu trabajo. 5) Olvidabas a menudo que llevabas las gafas de leer colgadas al cuello. 6) Decías '' Me acuerdo cuando eras así de alto'' con una mirada que se traducía en ''Me siento muy triste porque ya soy viejo y todavía no soy feliz''. 7) Pagabas impuestos sobre la renta. 8) Disfrutabas bebiendo alcohol solo frente al televisor todas las noches. 9) Desconfiabas de los niños y de sus razones. 10) No te ilusionabas con nada.

01 noviembre 2014

Reseña: Oración por Owen.

Título original: A prayer for Owen Meany 
Autor: John Irving 
Editorial: Tusquets Editores 
Año: 1989 
Nº páginas: 513 
Precio: 11.95 

Puntuación: 5/5 

Sinopsis: John Wheelwright, un hombre maduro, anglicano y virgen por convicción, recuerda a su mejor amigo de infancia, Owen Meany, un extraño niño enclenque y bajito, de voz quebradiza y una excepcional capacidad de predicción, con el que jugaba al béisbol. A partir de un extraño accidente en que muere la madre de John, Irving nos sumerge en una extraordinaria historia, tierna y terrible, cómica y amarga a la vez, llena de acontecimientos anómalos y a veces milagrosos. 

Seis semanas me ha llevado terminar de leer esta maravilla. Aunque 500 páginas no parezcan demasiadas, el tamaño de letra en esta edición no supera los tres milímetros de alto por caracter. Así que la novela tiene miga: muchos personajes, muchas anécdotas y más de una década en las vidas de John y Owen. Aún así, el estilo de Irving consigue que no olvidemos ningún detalle, bien mediante repeticiones o con descripciones exhaustivas. Y es que cualquier cosa que se relata, por trivial que parezca, va a ser crucial a la hora de encajar todas las piezas. 

Los dos temas principales son la amistad y la fe, razón por la que este libro queda incluido en la lista de novelas diseñadas para mí. Owen Meany, el único amigo de John, es un chico de lo más peculiar. Apenas sobrepasa el metro de altura, su voz infantil y estridente perdurará incluso pasada la pubertad, y su fe en Dios es inquebrantable. Durante un partido de baseball, Owen golpea accidentalmente a la madre de John, causándole la muerte. Devastado, Owen asume que aquello había sido inevitable, y que él es un instrumento de Dios. 
A partir de aquí, el escepticismo de John a este respecto irá poco a poco transformándose en una fe verdadera, pues sucesivos hechos irán probando que Owen no solo es un héroe, sino también un milagro. 

Oración por Owen muestra que todo está predestinado. Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, y ese plan es inexorable. Owen, al ser un instrumento especial, lo sabía mejor que nadie. Su voz y sus palabras, siempre en mayúscula, eran inescrutables. No importa si se es católico, protestante, anglicano, congregacionalista o ateo. Todos formamos parte del mismo juego. En ese sentido, todos estamos mancos. Y es que la fe es el precio de no estar asustado. No obstante, del mismo modo en que esta historia ha alimentado mi fe, quizá no sería tan recomendable para aquellos que no crean mucho en estas cosas.

Otro tema recurrente es la crítica a la dudosa moral estadounidense, así como a la inútil participación en la guerra de Vietnam. Suelo dejar a un lado los temas políticos y leer saltando líneas, pero es necesario saber que aquella guerra, al igual que cualquier otra, no tuvo ningún sentido. Sus secuelas se ven por doquier en Estados Unidos, pero supongo que a finales de los 80 la herida estaba incluso más abierta. 

En definitiva, una historia de amistad, fe y milagros en ese entorno que tanto me gusta: los 50 y 60 en un pueblecito de Estados Unidos. No puedo pedir más. 

¿No comprendes, Johnny? Si pudiera, se cortaría las manos por ti... así se siente por haber tocado ese bate. Así nos sentimos todos. Hemos perdido una parte de nosotros mismos. 

Sabe Dios que Owen me dio más de lo que tomó de mí... incluso teniendo en cuenta que se tomó la vida de mi madre. 

Se puso furioso cuando sugerí que cualquier cosa era un accidente, especialmente cualquier cosa que le hubiese ocurrido a él. Owen no creía en las casualidades. Estaba convencido de que la casualidad era un refugio estúpido y superficial que buscaba la gente estúpida y superficial, incapaz de aceptar que sus vidas estaban conformadas por un aterrador designio. 

Cuando muere inesperadamente una persona que amas, no la pierdes de golpe; la vas perdiendo a fragmentos durante largo tiempo... Poco a poco acumulas los fragmentos de ella que ya no están. Y cuando llega el día en que un determinado fragmento que falta te abruma con la sensación de que ella se ha ido para siempre... llega otro día y otro fragmento específicamente ausente. 

¿Cómo puedes ser dichoso si te pasas la vida pensando en hacerlo? 

Poseía la torpeza no específica de quien hace un esfuerzo tan constante para pasar inadvertida, que termina siendo creativamente torpe. 

La burla cruel y deliberada es peor que la bebida; los estudiantes que atormentan a sus compañeros y se mofan despiadadamente de ellos, son culpables de una transgresión más punible, sobre todo en los casos en que tu borrachera no perjudica a nadie salvo a ti mismo. 

Si te interesa algo, tienes que protegerlo... Si eres lo bastante afortunado para descubrir una forma de vida que te guste, debes encontrar el coraje de vivirla. 

Cuando todo esto termine, mi mejor amigo debería cortar limpiamente con el pasado... Debería empezar de nuevo, sencillamente. 

Si no podía oír la voz de Owen, no quería oír la de nadie. La única voz que quería oír era la de Owen, y cuando Maribeth Baird me habló comprendí que mi amigo ya no estaba.

 

06 octubre 2014

Reseña: Algún día este dolor te será útil.


Título original: Someday this pain will be useful to you 

Autor: Peter Cameron 
Editorial: Libros del Asteroide 
Año: 2007 
Nº de páginas: 250 
Precio: 18.95 

Puntuación: 5.7/5

Sinopsis: Pese a haber sido admitido en la prestigiosa Universidad de Brown, James Sveck no está seguro de querer ir; lo que de verdad le gustaría es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo, sin ser molestado; detesta relacionarse con gente de su edad, a la que evita y con la que piensa que no tiene nada en común. La narración de James nos ofrece una sarcástica y divertida mirada sobre su confusa vida, sobre cómo su desestructurada familia y su psiquiatra tratan en vano de ayudarle, o sobre cómo intenta, torpemente, aclararse y salir de su aislamiento.

En todas las clases de guión se enseña que, para construir una buena historia, es necesario que el protagonista tenga un objetivo claramente definido, así como la presencia de un factor antagonista que le impida lograrlo, generando un conflicto. Además, insisten en que dicho conflicto ha de ser externo si quieres que alguien te compre la idea. Bullshit.

A veces hay que salirse de las normas establecidas. Y es que un conflicto interno, al menos en literatura, puede darle mil vueltas a cualquier impedimento tangible. Personalmente, las historias que más me gustan son aquellas basadas en los pensamientos del protagonista, en ese quiero y no puedo por el simple hecho de que yo soy yo. Este concepto resume burdamente el argumento del libro que nos ocupa.

James, desde ahora uno de mis mejores amigos ficticios, ha de enfrentarse a esa temible brecha entre el instituto y le universidad, que normalmente consiste en un agónico verano. Ha de plantearse qué necesita hacer, y qué se espera de él que haga. ¿Por qué tiene que relacionarse con la gente si no le aporta nada, ni tiene inclinación a hacerlo? ¿Por qué tiene que ir a la universidad, cuando podría vivir tranquilamente en una casa de Oklahoma? ¿Por qué ha de ver a una psicóloga que solo responde a sus preguntas con otras preguntas?

Poco a poco, James irá explorando en su interior, averiguará cómo se siente realmente y decidirá en qué cosas ceder, y en qué cosas no. Indagará en sus traumas del pasado y reunirá la fuerza para superarlos. Lo mejor de todo es que dicha superación no se da en 250 páginas. Esta novela es simplemente el principio, el punto de inflexión en la vida de alguien que se ha perdido. El camino de ascenso se deja en el aire; uno acaba el libro con ganas de saber más sobre la vida posterior del protagonista. Para entonces, James se habrá ganado un hueco entre nuestros amigos, y sentiremos la necesidad de llamarle para ver cómo está y qué tal le fue después.

No veo la utilidad de pasar cuatro años aprendiendo un montón de cosas que no me interesan y que sin duda olvidaré, tan solo porque eso es lo que se debe hacer. Además, no soporto la idea de pasar cuatro años en compañía de estudiantes universitarios. Me aterra.

Detesto que mi padre haga esta clase de observaciones sobre mi madre o que ella las haga sobre mi padre. Creo que cuando te divorcias pierdes el derecho a comentar las acciones o el carácter de tu ex.

La idea de ser bibliotecario me atraía mucho: trabajar en un sitio donde la gente tenía que susurrar y solo hablaba cuando era necesario. ¡Ojalá el mundo fuese así!

Todos los demás parecían poder emparejarse, encajar sus partes de un modo agradable y productivo, pero alguna diferencia en mi anatomía y mi psiquis parecía apartarme de ellos de una manera leve pero irrevocable.

Hay pocas cosas que odie más que cuando la gente te ve solo y reacciona como si eso constituyese un problema para ellos.

-Estaba pensando en la mujer que murió en 11 de septiembre y de la que nadie supo que había desaparecido.
-¿Qué te ha hecho pensar en esa mujer?
-No lo sé. Se me ha pasado por la cabeza.

Quienes solo han tenido buenas experiencias no son muy interesantes. Puede que estén contentos y sean felices, pero son superficiales. Lo difícil es no dejarte abrumar por las malas rachas. No debes permitir que te derroten. Tienes que verlas como un regalo... un regalo cruel, pero regalo a fin de cuentas.

02 julio 2014

Reseña: Entre tonos de gris.

Título original: Between shades of gray 
Autora: Ruta Sepetys 
Editorial: Embolsillo 
Año: 2011 
Nº páginas: 286 
Precio: 8.90 

Puntuación: 4/5

Sinopsis: Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad . Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día. Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia.

Entre tonos de gris desentierra un capítulo olvidado de la historia. Cuando hablamos de genocidios, o de campos de trabajos forzados, el holocausto nazi es lo primero que nos viene a la mente. Pero lo cierto es que, a lo largo de la historia, otros muchos dictadores han llevado a cabo las mismas prácticas atroces. Stalin, presidente de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, fue uno de ellos. En concreto, arrasó las penínsulas bálticas, entre las que se encontraba Lituania. Lina, protagonista de la historia, pertenecía a una de esas familias lituanas que, sin motivo alguno, fueron acusadas de antisoviéticas y transportadas a campos de trabajo en Siberia.

Se trata de una historia dura que, como la mayoría de las circunstancias extremas, saca a relucir la fortaleza y la valentía de quienes la integran. A posteriori de un gran trabajo de investigación por parte de la autora, se muestra cómo era la vida de estos presos, desde su injusta deportación hasta el sufrimiento en los propios campos de trabajo.

Más allá del trasfondo histórico, lo primero que se debe agradecer es la madurez de Lina. Esta historia contada por una insulsa adolescente habría sido insoportable. Es consciente de las cosas; tiene esperanza, pero no es tonta. Y ello le permite cuidar de su madre y de su hermano. Este último, de tan solo diez años, se verá obligado a madurar de la peor forma posible. Aún así, su fortaleza y su eterna predisposición a ayudar son dignas de admirar.

En definitiva, Entre tonos de gris reúne todas las características de este tipo de historias: la crudeza y la desesperación, pero también la solidaridad, la humanidad de quienes tratan con inhumanos.

02 junio 2014

Reseña: Bajo la misma estrella.


Título original: The fault in our stars
Autor: John Green
Editorial: Nube de tinta
Año: 2012
Nº páginas: 300
Precio: 15.95

Puntuación: 1/5

Sinopsis: A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel -conocer a su escritor favorito-, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzzle del que forman parte...


Pereza me está dando reseñarlo, pero supongo que voy a hacerlo por la misma razón por la que lo terminé, por quitármelo de encima. Lo compré por las buenas reseñas que había leído, porque prometía ser una bonita historia y porque todo el mundo hablaba de él. Pues bien, este libro me ha enseñado a guiarme más por mi propio criterio.

Ya de primeras, comienza con una nota del autor diciendo que no hemos de creernos la historia de sus personajes, que es totalmente inventada. Duh! , que dirían los americanos. Obviamente, se presupone que es ficción, pero no le quite usted la poca magia que pueda tener desde el principio.

Aunque, de todas formas, resulta imposible sumergirse en la trama. El tema de los chavales con cáncer, en primer lugar, está demasiado trillado y si se aborda, ha de hacerse bien y justificadamente. En segundo lugar, es un asunto delicado, con gran implicación emocional, que la novela solo muestra ligeramente en la relación de la protagonista con sus padres. Y hablando de Hazel, no me ha parecido un personaje identificable. Demasiado inmadura, demasiado blanda y fácil de sorprender.
Por extensión, es difícil identificarse con cualquiera de los personajes. Todos pierden el encanto al abrir la boca, excepto quizás Isaac, pero es demasiado secundario, por supuesto.

En definitiva, es una historia de un amor que no es amor entre dos personas que saben que les queda poco tiempo, e intentan aprovecharlo al máximo posible. Una chica que se preocupa por su familia, pero cuya falta de madurez le impide demostrarlo correctamente. La trama, basada en la búsqueda de un autor, termina por ser bastante pobre. Y la enfermedad no supone más que la única cualidad de la que disponen los personajes para intentar, sin éxito, ganarse la simpatía del lector.

Ha quedado claro que no es una novela que recomiende pero, como digo siempre, para gustos, los colores. Os dejo el trailer de la peli, que se estrenará en breves:


01 mayo 2014

Reseña: Memorias de un amigo imaginario.

Título original: Memoirs of an imaginary friend 
Autor: Matthew Dicks 
Editorial: Nube de tinta 
Año: 2011 
Nº páginas: 430 
Precio: 16.95

Puntuación: 5.8/5 

Sinopsis: Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para dentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen ni que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos y planeando batallas entre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oírme. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un amigo imaginario. Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario. 

Estamos ante una de mis mejores lecturas del 2012, si no la mejor. Con ella, nos adentramos en el mundo de los amigos imaginarios, tan reales como las personas (y digo personas, y no niños) que los crean. Pero, cuando su existencia se debe a la imaginación de un niño, estos amigos son todo ternura, y su comprensión del mundo prescinde de todo lo accesorio para ir directa a la verdad.

Budo es el amigo imaginario de Max y narra la historia, por lo que a través de él podemos conocer los pensamientos de este niño. Max es especial, pues presenta cierto grado de autismo. Por tanto, a lo largo de la historia, veremos las cosas desde el peculiar punto de vista de alguien que padece esta mal denominada ''enfermedad''. Puedo asegurar que, al acabar el libro, deseas que todas las personas del mundo sean autistas (al menos, en un grado como el de Max). Igual de metódicas, igual de inteligentes, igual de curiosas, igual de creativas. No hacer ni decir nada que no sea imprescindible. Todo sería mucho más sencillo. 

Sin embargo, no es un libro de autismo. Se trata de una situación real, una aventura o, mejor dicho, un problema que Budo tendrá que solucionar a pesar de las limitaciones impuestas por su condición de imaginario. Un libro lleno de amor y ternura, con un desenlace que hará llorar, aunque no de tristeza, a las almas más sensibles. 

Deja de leer esto, ve a tu librería más cercana y cómpralo. 

 - No tendrías que preocuparte por ti mismo. Es posible que salvándolo a él te salves tú, pero eso no importa. 
- ¿Te morirás cuando Grace se muera? 
- Creo que sí. Eso espero.

24 marzo 2014

Reseña: Jane Eyre.

Título original: Jane Eyre
Autora: Charlotte Brontë
Editorial: Alianza
Año: 1847
Nº páginas: 656
Precio: 10.90

Puntuación: 6/5

Sinopsis: Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

Segundo libro que se lleva el 6 en lo que llevo de reseñas (y de lecturas vitales). Sí, me paso un poco por el forro la puntuación fraccionada, ¿pero qué le voy a hacer si algunos libros se salen de lo calificable? Este en cuestión, destaca con creces.

Más de seiscientas páginas narradas en primera persona permiten conocer a Jane Eyre como si fuéramos ella misma. Hablo en sentido figurado, pues su carisma, fortaleza, determinación y humildad son difíciles de igualar. Dichos rasgos, además, resultaban del todo inusuales en el sector femenino de la época. Jane Eyre es uno de los personajes a quien más he llegado a admirar, con cada decisión que tomaba y con cada pensamiento que cruzaba su mente. He sufrido con ella en sus peores momentos, y me he sentido orgullosa de sus logros.

En cuanto al señor Rochester, he tenido un problema. Me he enamorado yo también. Cada párrafo suyo me cortaba la respiración, me ponía literalmente la piel de gallina o me dejaba tumbada en la cama (o en el suelo, según me pillase, porque no hay espalda más sufrida que la de un ávido lector). No es el típico galán encantador, misterioso o prepotente (lo habría odiado si fuera este el caso). No. Se trata de un ser torturado por los errores cometidos en el pasado, pero que sin embargo ha aprendido de la experiencia. No se deja llevar por las primeras impresiones; rechaza las apariencias y los bienes terrenales. Como él dice, no sirve de nada la jaula si no se puede acceder al pájaro, que en todo momento ha de ser libre.

Con dos protagonistas como estos, queda demostrado que no hay amor más profundo que el profesado por quien no cree que merezca ser correspondido. No me quiero olvidar de Helen Burns, única amiga de Jane durante su estancia en el internado. Aunque su aparición es breve, basta para darnos unas cuantas lecciones de humildad, resignación, bondad, fe y esperanza.

Por otro lado, es una preciosidad cómo está escrito. No resulta difícil de seguir, pero queda claro que nunca debimos abandonar el lenguaje del siglo XIX. He repetido la lectura de muchos fragmentos, debido no a la incomprensión, sino al simple deleite de leerlos.

En definitiva, Jane Eyre es un must-read en toda regla. Ha cambiado mi trayectoria como lectora y ha afianzado mis propios valores, aunque no por ello quedo exenta de enseñanzas. Como norma, asumiré que el apellido Brontë es sinónimo de genialidad impresa.

Es una sensación muy extraña para una persona joven y sin experiencia encontrarse totalmente sola en el mundo, alejada de todo lo conocido, insegura de poder alcanzar su destino e incapaz, por muchos impedimentos, de volver al lugar de origen.

Si hubiese sido un caballero guapo de aspecto heroico, mi instinto me hubiera dicho que no podría ni querría congeniar conmigo, y lo habría evitado como evitaría el fuego, los rayos o cualquier otra cosa brillante pero hostil.

Todos los sentimientos buenos, puros y vigorosos que hay en mí se acumulan en torno a él. Sé que debo ocultar mis sentimientos, debo reprimir la esperanza, debo recordar que no puedo importarle.

Lo haré con pocas palabras. Tiene frío porque se encuentra sola; no hay contacto que despierte el fuego que tiene dentro. Está enferma, porque está privada de los sentimientos más elevados y dulces que puede conocer el ser humano. Es tonta, porque, aunque sufre, no pide ayuda ni da un solo paso para acercarse adonde ésta la espera.

Es como si tuviera una cuerda debajo de las costillas de la izquierda, atada estrechamente con una cuerda similar en la zona correspondiente del pequeño cuerpo de usted. Si se interponen entre nosotros ese canal turbulento de agua y unas doscientas millas de tierra además, me temo que esa cuerda se rompa, y tengo la fantasía nerviosa de que empezaré a sangrar por dentro. En cuanto a usted, se olvidará de mí.

Comprendo la necesidad de mi partida, y es como contemplar la necesidad de la muerte. Y, si Dios me hubiera dotado de algo de belleza y una gran fortuna, le habría puesto tan difícil dejarme como lo es para mí dejarlo a usted.

- Los seres humanos jamás disfrutamos de la felicidad total en este mundo. Yo no nací para un destino diferente al resto de mi especie. Imaginar que me puede suceder tanto es un cuento de hadas, una fantasía.
- Que yo puedo y quiero hacer realidad.

Quiero a cada átomo de tu ser tanto como al mío propio; aunque estuviera dolorido o enfermo, seguiría queriéndolo. Tu inteligencia es mi tesoro y, aunque se rompiese, seguiría siendo mi tesoro. [...] Eres mi consuelo, lo mejor de mí mismo, mi ángel bueno; lazos muy fuertes me unen a ti. Nace en mi corazón una pasión ardiente y solemne dirigida a tu persona, que te convierte en el centro y el manantial de mi vida y hace que toda mi existencia gire en torno a ti.

20 febrero 2014

Reseña: El corredor del laberinto.


Título original: The maze runner 
Autor: James Dashner 
Editorial: Nocturna 
Año: 2009 
Nº páginas: 524 
Precio: 17.00 

Puntuación: 4/5 

Sinopsis: Bienvenido al bosque. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, este lugar está cercado por muros de piedra… Has de saber que estos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el laberinto. De noche, las puertas se cierran... y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces. 

¿Por qué? Esa es la pregunta constante de este libro. Y la verdad es que no me gusta cuando eso ocurre. Prefiero que todo tenga una explicación, un sentido. Pero con esta novela, es lo que hay. Es su esencia, lo que hace que sigas leyendo, o debería decir, devorando las páginas. Al principio, entiendes lo mismo que Thomas: nada. Y al final tampoco es que se resuelvan muchas incógnitas. Es como si el primer capítulo de una distopía juvenil se hubiera alargado 500 páginas. 

A pesar de la confusión, la situación queda bien planteada. No se sabe el porqué, pero hay que apechugar con el hecho de estar encerrados en el Claro, rodeados de un laberinto imposible y lleno de bichos horribles. A partir de ahí, podemos entender cómo se organizan estos chicos, quiénes son los líderes, a quién podemos coger cariño y cómo esto último va a ser la perdición del lector. Sí, hay laceradores y gente de CRUEL merodeando por ahí. Encariñarse con los personajes no es muy buena idea.

Tan solo he visto dos errores. Primero: ¿cómo es que a las plantas no les afecta la falta de lluvia, pero sí que se mueren cuando no hay sol? En segundo lugar: ¿Por qué en un sitio sin padres y sin convenciones sociales, estos chicos se inventan eufemismos para las palabrotas? ¿Y qué más les da, si las siguen diciendo igualmente? En fin, cosas que se me ocurren. 

Por otro lado, la acción es continua, sin apenas descanso. Aún así, la narración a veces resulta repetitiva; se hace hincapié sobre lo que ya se había sobreentendido, y eso le quita ritmo. Por lo demás, se lee en un suspiro y deja con un montón de preguntas aún por resolver. Tras el final, solo puede esperarse que su segunda parte, Las Pruebas, resuelva algo de todo esto.

30 diciembre 2013

Reseña: La lección de August.


Título original: Wonder 
Autor: R.J. Palacio 
Editorial: Nube de tinta 
Año: 2012 
Nº páginas: 406 
Precio: 14.95 

Puntuación: 5.7/5 

Sinopsis: Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, la compañía de su familia, su perra Daisy y las historias de La guerra de las Galaxias. Este año todo va a cambiar, porque va a ir por primera vez a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga. 

La historia de August, a primera vista, se diría que es de superación. Sin embargo, yo lo veo más como una moraleja a gran escala. August no necesita superarse, es consciente de su problema y sabe a lo que se enfrenta cada mañana. Acepta lo que es desde un primer momento con mi sentimiento favorito: la resignación. Pero tampoco hace un drama de ello, así que no, él no tiene que superarse. Quienes deben hacerlo son los demás: el estúpido mundo, el holocausto estético imperante. August tan solo tiene que demostrarles quién es él en realidad, y solo aquellos dispuestos a ver más allá de lo diferente podrán conocer a un niño encantador. 

Se trata de una historia tierna y aleccionadora al mismo tiempo. Además de incluir gran parte de mis valores, me ha hecho fijarme en otras cosas. Una de ellas es el apoyo de una familia unida. Papá y mamá se quieren, y aman del mismo modo a sus hijos. Se involucran en sus actividades escolares y extraescolares, se sientan al borde de su cama para ver qué va mal. Y más aún, siempre dan un buen consejo o sacan una sonrisa. Los hermanos se abrazan y juegan con el perro de la familia. Si pudiera vivir otra vida, pediría vivir así. 
Otra cosa que me ha llamado la atención es lo actualizada que está la novela. Facebook, Harry Potter, Miley Cyrus y otras referencias por el estilo llevan a pensar que todo esto podría haber sucedido ayer. 

No le pongo el 6 porque los personajes no dan el pego de tener 10 años. Haberlos situado un par de cursos más arriba habría sido mejor. Salvo ese detalle, La lección de August podría enseñar muchas cosas, tanto a los interesados en ser mejores personas como a los desalmados. 

Lo guay de los niños pequeños es que no dicen cosas para intentar hacerte daño, aunque a veces dicen cosas que te hacen daño. Pero no saben lo que dicen. los niños mayores... esos sí que saben lo que dicen. 

Me gusta que el flequillo me cubra los ojos: eso me ayuda a tapar las cosas que no quiero ver. 

- Oye, que esta pinta la tengo gracias a la cirugía estética -sonreí y me señalé la cara. 
- ¡Tío, deberías demandar a tu médico! 
Los dos nos reímos tanto que no pudimos parar. 

¿De verdad vas a dejar que un par de idiotas te impidan volver al colegio? No les des ese poder sobre ti. No les des esa satisfacción. 

- Cuando va al cielo, ¿la gente tiene la misma pinta que aquí? 
- No lo sé. No creo. 
- Entonces, ¿cómo se reconocen? 
- No lo sé, cariño. Lo sienten y ya está. Todo es amor y nadie olvida a sus seres queridos. 

Me encanta tu cara, Auggie. La amo apasionadamente. Y me partía el corazón que siempre estuvieses tapándotela. 

- ¿Siempre voy a tener que preocuparme por unos idiotas como esos? 
- Siempre habrá idiotas en el mundo, Auggie. Pero creo que en este mundo hay más gente buena que mala, y la gente buena se preocupa por los demás y cuida de los demás. 

Cuando puedas elegir entre tener razón y ser amable, elige ser amable. ¿Podríamos hacer una nueva regla: intentar siempre ser más amables de lo necesario

Lo que es hermoso es bueno, y quien es bueno pronto será hermoso.

01 diciembre 2013

Reseña: Matar a un ruiseñor.


Título original: To kill a mockingbird
Autor: Harper Lee
Editorial: Ediciones B
Año: 1960
Nº páginas: 410
Precio: 9.95

Puntuación: 5.6/5


Sinopsis: Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama(EE. UU), cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Matar un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, y un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.

Pongámonos en situación. Un pequeño pueblecito de Alabama, a finales de los años 30. Atticus, un abogado viudo y padre de dos hijos (Jem y Scout), se enfrenta a un caso espinoso. Deberá defender a Tom Ribinson, un hombre negro acusado injustamente de violar a una mujer blanca. Los prejuicios de una sociedad corta de miras harán que sea un caso perdido desde el momento en que Tom fuera señalado. Aún así, e independientemente de las habladurías del pueblo, Atticus acepta el caso. No lo hace a su pesar, sino por propia convicción... por humanidad, por sentido común, por principios, por raciocinio y por su buen juicio para distinguir entre el bien y el mal. Tantos son los atributos que abalan a este gran personaje.

Scout, de seis años (ocho al final), narrará todos estos hechos desde la inocencia de la infancia. Y es que solo a edades tan tempranas se pueden absorber todos estos conocimientos. No es álgebra ni nada que pueda aprenderse en una escuela. Es algo tan básico para la vida como aprender a ponerse en el lugar de otro, no castigar a quien no alberga malas intenciones, comprender las reacciones ajenas y luchar contra las imperfecciones de la naturaleza humana. Scout y su hermano Jem aprenden y maduran del mismo modo que cualquier lector a lo largo de estas páginas.

En definitiva, Matar a un ruiseñor hace desear que su lectura no acabe nunca. En cuestión de muy poco tiempo pasamos a ser ciudadanos de Maycomb, hermanos de Jem y Scout, amigos de Dill... y lo más importante: hijos de Atticus. ¿Quién querría otra cosa? ¿Quién querría otro padre? ¿Quién querría cerrar el libro?

''Para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno.''

''Pero no es un insulto que te pongan un mote que otro considera denigrante. Eso solo demuestra lo mísero que es ese otro, y no te hiere.''

''La verdadera bravura no la encarna un hombre con un arma en la mano. Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el fin pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence.''

''Ya viste cómo algo se interponía entre aquellos hombres y la razón. Hay algo en nuestro mundo que hace que los hombres pierdan la cabeza; no lograrían comportarse como personas asistidas de raciocinio ni aunque lo intentaran.''

''- No, Jem, yo creo que solo hay una clase de personas. Personas.
- Eso pensaba yo también, pero si solo hay una clase de personas, ¿por qué no pueden tolerarse unas a otras? Si todos son semejantes, ¿cómo se salen del camino para despreciarse unos a otros? Empiezo a comprender por qué Boo Radley ha estado encerrado todo este tiempo... Ha sido porque quiere estar allí dentro.''

''Llegué a la conclusión de que la gente era muy rara, así que me aparté de ella y no pensaba en sus cosas más que cuando era forzoso.''



09 noviembre 2013

Reseña: Cumbres Borrascosas.



Título original: Wuthering Heights 
Autor: Emily Brontë 
Editorial: Valdemar 
Año: 1846 
Nº páginas: 489 
Precio: 13.10 

Puntuación: 5/5 

Sinopsis: La poderosa y hosca figura del atormentado Heathcliff domina "Cumbres Borrascosas", novela apasionada y tempestuosa cuya sensibilidad se adelantó a su tiempo. Los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire son el singular escenario donde se desarrolla con fuerza arrebatadora esta historia de venganza y odio, de pasiones desatadas y amores desesperados que van más allá de la muerte y que hacen de ella una de las obras más singulares y atractivas de todos los tiempos. 

Las novelas románticas tienen su peligro, ya que no muchas de ellas son del todo convincentes. Pero Cumbres Borrascosas es una de mis excepciones a esa norma. 

Se trata de un mundo más sencillo, hace más de 150 años, donde las cosas eran mucho más simples. La apaciguada vida de los protagonistas dotó de tranquilidad a la mía propia durante el tiempo que duró mi lectura. Una de las cosas que más me ha gustado es que prescinde de tramas enrevesadas: no son los hechos los que determinan el argumento, sino que todo gira en torno a los sentimientos de los personajes. Una obra basada en aspectos puramente emocionales es para mí como el paraíso de la lectura. 

Y hablando de esas emociones, no podrían ser más intensas. Vivimos en un mundo lleno de falsedades y de efímeros caprichos. Novelas como esta, sin embargo, revelan pensamientos, sentimientos y formas de ser totalmente genuinas. Puedes creer que todo lo que dice o siente cada uno de los personajes es verdad, y eso hace que tu implicación con ellos sea mucho mayor. Probablemente esta historia recoja el máximo nivel de odio, rencor, egoísmo y venganza que pueda encontrarse jamás en la literatura, pero lo mejor es que lo mismo ocurre con el amor. 

Todos los personajes son diferentes entre sí, y 500 páginas dan para desarrollar por completo la personalidad de cada uno. Por ello, llega un momento en el que es fácil conocerles en profundidad. Eso sí, recomiendo la ayuda de un pequeño árbol genealógico para seguir el hilo en las primeras páginas de la historia. No es que la relación entre ellos sea muy compleja, pero es que estos ingleses tienen la manía de llamar señor/a ó señorito/a en función del cargo de cada uno, y hay nombres muy parecidos.

En cuanto a la escritura, es una delicia. No hay que hacer una tesis doctoral para cada frase, sino que el lenguaje es claro y no te saca de la historia. Esto no significa que no esté bien escrita, porque sí lo está. 
En fin, todo un clásico indispensable para todo aquel que sepa apreciar la rica psicología de las gentes de Gimmerton. 

¿Es que quiero vivir? ¿Qué clase de vida me espera cuando tú...? ¡Oh, Dios! ¿Te gustaría vivir con tu alma en la tumba? Amo a mi asesino... pero al tuyo ¿cómo puedo amarle? 

La traición y la violencia son armas de doble filo que hieren a quienes recurren a ellas más que a sus enemigos. 

Cuando esté bien, procure no olvidar las decisiones tomadas en el momento del temor. 

Es imposible que una persona se muera de amor por un extraño. 
Creo firmemente en los fantasmas. Estoy convencido de que pueden existir y que de hecho existen entre nosotros. 

Te avergonzarás de mí todos los días de tu vida, y más cuanto más me conozcas, y no puedo sufrirlo. 

Evitaba con airado recelo sus infantiles caricias, como si fuera consciente de que no podía ser gratificante derrochar en él tales muestras de afecto. 

Pero lo único que no puedes hacer es dejarme solo en este abismo donde no soy capaz de encontrarte. ¡Oh, Dios mío, es inconcebible! ¡No puedo vivir sin mi vida! ¡No puedo vivir sin mi alma!

17 octubre 2013

Reseña: Nunca me abandones.


Título original: Never let me go
Autor: Kazuo Ishiguro
Editorial: Anagrama
Año: 2005
Nº páginas: 351
Precio: 10.95

Puntuación: 4/5

Sinopsis: A primera vista los jovencitos que estudian en el internado de Hailsham son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deportes, tienen clases de arte y, como todos los jóvenes, descubren el amor. Hailsham es un mundo hermético, convencional y extraño a la vez, una mezcla de internado victoriano y de colegio para hijos de hippies de los años sesenta, donde no dejan de repetir a los pupilos que son muy especiales, que tienen una importante misión en el futuro y se preocupan por su salud. Los jóvenes también saben que son estériles y que nunca tendrán hijos, de la misma manera que no tienen padres. Kathy, Ruth y Tommy fueron alumnos de Hailsham. Y ahora, Kathy H., a los treinta y un años, se permite recordar Hailsham, y cómo ella y sus amigos descubrieron poco a poco la verdad.

Es difícil hablar de este libro sin spoilear nada, pero lo intentaré. En primer lugar, se trata de uno de esos libros de los que me enamoro a primera vista. Sí, a veces me pasa. Lo vi en la librería, y solo por el título supe que tenía que leerlo. La verdad es que no soy dada a los amoríos fáciles y sin sentido, pero había algo en él que me decía que no se trataba de nada de eso. Quizá fue la sencillez de su portada,o ese aura melancólica que parecía rodearlo allí en la tienda, diferenciándolo de todos los demás libros. No lo sé, solo sabía que me gustaría.

Casi diría que me decepcionó al comenzar su lectura. El ritmo es extremadamente lento y descriptivo, y la frase ''como ya he dicho'' era cuanto menos recurrente. Pero seguía habiendo algo en la historia que me impulsaba a seguir leyendo y me hacía pensar que me gustaría. Así que le di una segunda, e incluso una tercera oportunidad. Lo siguiente que supe es que eran las 4 de la mañana, y que me había leído las últimas 120 páginas de un tirón.

Y es que os aseguro que no había leído nunca nada parecido. Es una ficción casi distópica, pero al mismo tiempo realista. Y esas son las historias que más me gustan, las que tienen un componente ficticio en un contexto totalmente verosímil. Pero lo más creíble aquí son las relaciones entre los personajes. Y lo digo porque llegaron a emocionarme en los momentos duros, y sonreí como una tonta en los bonitos. Y eso no lo consigue cualquiera, al menos en lo que respecta al amor entre adolescentes (o young adults, mejor dicho). Es una historia potente, en la que aquello que no sabes te incita a seguir leyendo, y aquello que sí sabes te hace reflexionar, en especial acerca de la propia existencia y la finitud del tiempo.

También hay una peli que, en mi opinión, es una adaptación perfecta:




Incluso he llegado a lograr que me guste la soledad. Me gusta la sensación de montar en mi pequeño coche, sabiendo que durante las dos horas siguientes estaré en la carretera con la sola compañía del asfalto, de ese gran cielo gris y de mis ensueños de vigilia. A veces me encuentro tan inmersa en mi propia compañía que si de improviso me topo con alguien que conozco, es como una especie de conmoción y tengo que sobreponerme para actuar con normalidad.


No hago más que pensar en ese río de no se qué parte, con unas aguas muy rápidas. Y en esas dos personas que están en medio de ellas, tratando de agarrarse mutuamente, aferrándose con todas sus fuerzas el uno al otro,hasta que al final ya no pueden aguantar más. La corriente es demasiado fuerte. Tienen que soltarse, y se separan, y se los lleva el agua. Pienso que eso es lo que pasa con nosotros. Qué pena, Kath, porque nos hemos amado siempre.

28 septiembre 2013

Reseña: Tan fuerte, tan cerca.

Título original: Extremely loud, incredibly close 
Autor: Jonathan Safran Foer
Editorial: Debolsillo 
Año: 2005 
Nº páginas: 440 
Precio: 9.95 

Puntuación: 6/5 

Sinopsis: Oskar Schell es un niño de nueve años muy especial, dotado de una aguda sensibilidad y de un talento versátil, que, tras perder a su padre aquel 11 de septiembre de 2001, encuentra entre los enseres del difunto un sobre con la palabra «Black» escrita en el dorso y una llave en su interior. Inmediatamente el pequeño decide que esa llave resolverá el misterio del último día de su padre, explicará por qué estaba en las torres, cuál fue el motivo de su muerte. Empieza así la peculiar e insólita odisea de Oskar por la herida ciudad de Nueva York en busca de todas las personas, lugares u objetos relacionados con el misterioso sobre. Al tiempo que el fantasma de su padre se dibuja en la telaraña de Manhattan, se iluminan también los orígenes de Oskar y la historia de sus abuelos, huidos de Dresde durante la Segunda Guerra Mundial. 

No podía empezar mis reseñas sin hablar de mi libro favorito. Pienso que cada persona tiene un libro específicamente creado para ella, y este es el mío. Es el que está siempre a mano, el que contiene una explicación para cada una de mis situaciones, para cada cosa del mundo que escapa a mi entendimiento. Es el libro que me dice que no es malo sentirme como me siento. Es como si llevase este libro en las venas, como si las almas de los tres personajes que narran esta historia se fundieran con la mía, cada una a su manera. 

El resultado ha sido que una de cada 7 hojas del libro acabase doblada por la esquina. Sí, una de cada 7. Ni 6 ni 8; Oskar me ha enseñado a ser precisa. Oskar es la manera de afrontar la mayor pérdida que nadie pueda sufrir, el ejemplo de la constancia por mantener el contacto con las cosas que no regresarán jamás. Es la necesidad de que todo tenga sentido, porque el Asperger es así de maravilloso. Empezaba a resultar difícil mantener todo lo que ignoraba dentro de mí. 
Thomas Schell, su abuelo, es la escritura de mi persona. Un torrente de pensamientos expuestos en cartas que nunca llegaron a enviarse, una persona que ha olvidado las instrucciones de la vida y tiene miedo de volver a encontrarlas. Y el resto de personajes son igualmente geniales. 

Relatos separados pero interconectados, todos ellos motivados por un atentado que nos demostró que no existe el infierno, sino que lo tenemos aquí mismo. Lo vieron en Dresden, lo vieron en el World Trade Center y lo vemos a diario. Cosas que siguen sin tener sentido, personas que ya no están y personas que no tienen más remedio que quedarse. 

Esta novela me hace volver a Nueva York, recorrer de nuevo sus sucias pero fascinantes calles, e incluso regresar al piso 86 del Empire State Building. Mil historias en las vidas neoyorquinas. Estos nuevos amigos me han dado compañía, comprensión y enseñanzas. Entre ellas, destacaría que siempre es necesario decir ''Te quiero'' a aquellos a quienes quieres. No des nada por hecho, ni esperes al día siguiente. Siempre hace falta. 

Cuando te miraba, mi vida tenía sentido. Incluso las cosas malas tenían sentido. Eran necesarias para hacerte posible.

Quería decirle que, aunque todo el mundo abandonara a todo el mundo, yo nunca lo abandonaría.

Me pasé la vida aprendiendo a sentir menos. ¿Eso es madurar? ¿O es algo peor?

A veces oigo cómo mis huesos se contraen bajo el peso de todas las vidas que no estoy viviendo.

Uno no puede protegerse de la tristeza sin protegerse al mismo tiempo de la felicidad.  

También hay una peli, aunque el trailer no le haga justicia:



02 diciembre 2011

5 Elementos

     ¡Buenas aralamitanos! :D


Hoy retomamos el tema de: LIBROS

     Hace poco, y gracias a una amiga, empecé a leer unos cómics muy chulos: 5 ELEMENTOS
     5 elementos es el Manga más actual de Jesulink. Es un Manga de humor y misterio que seguro te enganchará desde el primer capítulo. 


Jesulink con "Mundo elemental" y el primer tomo de "5 elementos"


Se publica periódicamente en Jesulink.com y además, se vende en formato libro. Si quieres leerlo, saberlo todo y engancharte a la elemento-manía, visita su sección en jesulink.com/cincoelementos .


Aquí os dejos a los personajes principales:

  • Kaji Llamaviva es un joven elemental de fuego algo histérico que parece no encajar en ninguna parte. Es inteligente y buen luchador. Su familia le traumatiza. Sus técnicas de combate son el Katotsu y el Kaien. Procede de una familia de soldados. Su padre, es el actual Guardián de Pueblo Beluga, y su abuelo fue el Coronel Belenus Llamaviva, caído en la guerra del día cero contra los Cinco Elementos. 
Elemento: Fuego.
Le gusta: Investigar, gritar, enfadarse.
Odia: A su padre, a los soldados.

  • Zap es un chaval que no está bien de la cabeza que comienza a seguir a Kaji allá a donde vaya. No es muy inteligente, pero sabe pelear y es un amigo fiel. Su técnica de combate es el Pollo frito. Zap es huérfano y no se sabe nada de su pasado. Vivía en el Orfanato Beluga hasta que Kaji le acogió en su casa.
Elemento: Rayo.
Le gusta: Las consolas y los regalos.
Odia: No se sabe.


  • Lluvia Aquarrica A veces es amable pero normalmente es estricta, orgullosa, guerrera, presumida, mandona y otras muchas cosas malas. Es muy fuerte y cuando se enfada, nadie puede con ella. Sus técnicas de combate son el Aquapatín y el Aquashot. Su padre es el presidente de Industrias Aquarrica, la gran empresa que proporciona agua a Pueblo Beluga y alrededores.
Elemento: Agua.
Le gusta: No se sabe.
Odia: A los elementales de fuego, a Kaji.

  • Matarratas R. Rattengift es un chico con muy mala leche. Le encanta hablar con sarcasmos, meterse con la gente y trabajar en su laboratorio. Visita a escondidas a su profesor Desangrador, para trabajar en algo. Para combatir utiliza todo tipo de medicinas y pociones. Huérfano, vive con su hermana mayor Rubéola. Su abuelo fue un científico del gobierno que murió en la guerra del día cero contra los Cinco Elementos.
Elemento: Virus.
Le gusta: La química, el origami.
Odia: A los Cinco elementos, a Sauce, a Kaji, a Zap y a todos en general.

  • Sôkar Was es un elemental de sombra cuya familia acostumbra a ir con los ojos vendados. Es inteligente, sereno, justo y muy filósofo. Es la sombra de Lluvia y siempre tiene que estar cerca de ella. Sus estilo de combate se basa en el uso de portales sombra.
Elemento: Sombra.
Le gusta: Filosofar.
Odia: La luz intensa.




De verdad, os lo recomiendo :D Yo no paro de reír con 5 elementos ^^
Para descargaros los capítulos pinchad aquí.


Espero que os guste :D Comentad vuestra opinión ^^


¡Hasta otra!